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"Macanariazo" y a Primera (1-1)
En un final de partido que sólo podía protagonizar el Córdoba, un gol de Uli Dávila en el 93, después de que parte de los aficionados de Las Palmas invadieran el campo para celebrar el ascenso, devuelve a la elite al cordobesismo tras 42 años
Rafa Fernández, enviado especial a Las Palmas de Gran Canaria 22-06-2014, 20:21

"Gracias Dios por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas" relató en narración memorable Víctor Hugo Morales en la jugada del tanto que el genio argentino hizo a Inglaterra en el Mundial 86. Hoy, 28 años después de aquello, mientras se disputa otro Campeonato del Mundo que él ansiaba jugar, Ulises Dávila se convirtió en el héroe del tercer ascenso del Córdoba Club de Fútbol a Primera División, haciendo dar las mismas gracias a Dios por este bendito deporte, por un gol inmortal y por las muchas lágrimas de alegría, sólo de alegría, que han derramado hoy decenas de miles de cordobesistas. Hoy, 22 de junio de 2014, el Córdoba es equipo de Primera 42 años después, tras un tanto en el último segundo del partido de vuelta del play-off ante la Unión Deportiva Las Palmas.

En un Estadio de Gran Canaria con un ambiente ensordecedor, festivo, esperando un ascenso que casi todos sentían como conseguido a lo largo del día, pero que fue para un grupito de cordobesistas que esperaron pacientes que ese festejo amarillo se aguara, fue el Córdoba el que sorprendió con su apuesta inicial en cuanto al once. Primero, porque Raúl Bravo sentaba a Fran Cruz en el centro de la defensa, y segundo porque en el frente de ataque Uli Dávila era la referencia y Pedro, Nieto y López Silva se repartían posiciones en la zona de mediapuntas. En Las Palmas, la única novedad era la apuesta de Josico por la magia de Juan Carlos Valerón en lugar de Vicente Gómez.

El duelo, parejo

El inicio de partido fue muy parejo, con el cuadro cordobesista bien plantado y tratando de tener el balón, aunque sin ocasión de llegar con peligro ni a la lìnea de tres cuartos. Las Palmas sí dejaba esa sensación, sobre todo con un primer disparo de Momo en una falta lateral cometida por Pinillos que Juan Carlos se sacó de encima como pudo. Nauzet y Aranda parecían querer percutir por esa zona de la defensa cordobesista.

El paso de los minutos dio algo más de aplomo al cuadro canarión, que empezó a gustarse en el toque y a entrar muy bien por las bandas. Por suerte, la zaga cordobesista estaba bastante firme y despejaba bien las acometidas de un conjunto con una gran hinchada detrás. Un escarceo de Uli le costó la primera amarilla del partido a Aythami y poco después Abel desaprovechó el primer córner cordobesista con un envío demasiado pasado. Más tarde, López Silva lanzó una tímida vaselina a las manos de Barbosa.

Barbosa empieza a ganarse el sueldo

Los blanquiverdes parecían despertar y empezar a poner precio a la meta del argentino, que tuvo que atrapar abajo un centro de Nieto por la izquierda al paso por el veinte de partido. Algo más tarde, tras una amarilla a López Silva y un par de amagos de Aranda que se quedaron en eso, el Córdoba disfrutó de su primera gran ocasión, en una falta lateral que Abel lanzó directa para encontrar respuesta en Barbosa. Luego lo que protestó todo el estadio fue un posible penalti de Raúl Bravo a Momo que le costó la amarilla a Nauzet.

El partido era de alternativas por momentos, con pérdidas de balón en zonas complicadas para ambos equipos que generaban situaciones de tensión. En una de ellas, tras un intento de Pedro que salió arriba, un fallo de Gunino dejó la pelota fácil para Momo, que se adentró en el área y cañoneó de zurda para encontrarse con Juan Carlos. Eso sí, la respuesta cordobesista no fue menos clara y un pase interior de Uli Dávila dejó a Pedro cara a cara con Barbosa, pero el alicantino, muy escorado, no pudo picar la pelota para superar el cuerpo del arquero.

Nauzet Alemán se topa con el palo, pero Apoño no perdona

En los últimos minutos de la primera parte, Las Palmas apretó de lo lindo, mientras el Gran Canaria se indignaba con Sánchez Martínez por no señalar varias faltas a su juicio claras en ataques canarios. Aunque lo más reseñable fue la ocasión más clara del partido, en una pelota que Nauzet Alemán recogió en el área y tras hacerse sitio cruzó para estrellarla contra el palo derecho de Juan Carlos. Se libró por poco el conjunto de Albert Ferrer, que mantenía el 0-0 al intermedio.

Ferrer se la jugó en el descanso, o más bien hizo lo que se esperaba desde el principio. Retiró a Nieto, que aportó poco, y metió a Arturo para jugar con una referencia. Pero, por desgracia, el equilibrio se rompió poco después. Un tremendo error de Raúl Bravo, que se tropezó en lo más llano, dio el balón a Aranda, que aplicó la pausa a la jugada y la puso en el momento justo hacia atrás para que Apoño llevara la pelota a la red de potente disparo.

Ocasión de Uli Dávila

Aunque los blanquiverdes tuvieron algunos segundos de indecisión, pronto se pusieron a buscar el mismo gol que necesitaban desde el principio. El Gran Canaria ya se veía en Primera y hacía la ola por anticipado, cuando Uli Dávila recibió una pelota dentro del área y cañoneó demasiado cruzado. Ferrer puso a calentar a Xisco y a Pelayo, buscando soluciones para detener un crono que volaba.

Raúl Bravo seguía sufriendo con Aranda cuando se entró en la media hora final, en la que Uli Dávila intentó otro disparo desde la frontal pero muy flojo, a las manos de Barbosa. Los blanquiverdes querían, pero no lograban crear peligro desde la línea de tres cuartos en adelante, y en comparación, Las Palmas empezaba a llegar con mucho peligro. El Córdoba tenía un agujero en la línea de centrales y Nauzet lo aprovechó para servir a Momo, que superó a Juan Carlos en su media salida pero se encontró con la pierna salvadora de Raúl Bravo. Luego el cancerbero intervino bien a un disparo de Nauzet tras la dejada de Aranda.

Cambios

Al Córdoba le hacía falta algo más y lo encontró Ferrer en Xisco, al que metió por Pedro. Dos puntas y a mí la Legión. Josico, mientras, jugaba al hombre por hombre con las entradas de Vicente Gómez por Valerón y de Héctor Figueroa por Aranda. Más empuje, más imprecisiones. Una jugada en la que Uli no pudo conectar con Xisco. Otra en la que el mexicano cabeceó mal. Y la última permuta: Pelayo por López Garai.

Sin nada que perder ya el Córdoba se fue arriba. Logró arrancar una falta a Pelayo que nadie remató salvo López Silva en el rechace, estrellando su tiro contra un defensor. En la continuación de esa jugada, una apurada cesión de Gunino y un mal control de Juan Carlos estuvo a punto de acabar en tanto de Vicente Gómez. Luego el que la tuvo fue Apoño, pero cruzó en exceso su disparo.

Cafradas, éxtasis y más cafradas

El partido se le moría entre las manos al Córdoba con sus tres minutos de añadido, en los que se entró con un disparo al cielo de Pelayo desde la frontal. Pero entonces, los tontos de siempre y de todos los sitios quisieron hacer un amago de invasión al campo que cruzó ese límite, lo que detuvo el envite varios minutos con una buena gestión de Sánchez Martínez. La mayoría de la afición reaccionó con gritos de "Fuera, fuera" a los impetuosos, sabiendo que era improcedente.

Pero lo que ninguno de ellos esperaba posiblemente es que el Dios del Fútbol, ése que tanto le negó al cuadro cordobesista durante cuatro décadas, le diera el más bonito regalo que pudiera imaginar. El premio a la fe, al tesón, al no rendirse nunca. Un centro de Pelayo hacia la izquierda y un fallo de marcaje acabaron con la pelota en los pies de Raúl Bravo, que remató para que Barbosa la tocara y la dejara muerta cerca de la línea. Y para que Uli Dávila apareciera desde México para convertirse en el héroe del ascenso.

Dio igual que el final fuera espantoso, con una segunda invasión de campo, la aparente suspensión del partido que luego fue final y aficionados amarillos lanzando objetos a los mismos que invadieron el campo. Hasta para eso el Córdoba es el equipo más especial del mundo.

FICHA TÉCNICA

1.- UD LAS PALMAS: Barbosa; Ángel López, Aythami Artiles, Deivid, Xabi Castillo; Javi Castellano, Apoño; Nauzet Alemán, Valerón (Vicente Gómez, m. 65), Momo (Hernán, m. 81); Aranda (Héctor Figueroa, m. 73).

1.- CÓRDOBA CF: Juan Carlos; Gunino, Iago Bouzón, Raúl Bravo, Pinillos; López Garai (Pelayo, m. 77), Abel; Pedro (Xisco, m. 70), López Silva, Nieto (Arturo, m. 46); Uli Dávila.

ÁRBITRO: Sánchez Martínez (Comité Murciano). Amonestó a los locales Aythami Artiles y Nauzet Alemán y a los visitantes López Silva, López Garai, Pelayo y Iago Bouzón.

GOLES: 1-0, m. 48: Apoño. 1-1, m. 93: Uli Dávila.

INCIDENCIAS: Partido final (tras 45) por el ascenso a Primera División, disputado en el Estadio de Gran Canaria ante 31.240 espectadores, casi lleno, con alrededor de unos 100 cordobesistas entre una marea amarilla.

Twitter: @rafaffernandez




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